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    January 20

    Audición VII

     
     
    TE QUIERO A LAS DIEZ DE LA MAÑANA
     
     
    Te quiero a las diez de la mañana y a las once y a las doce del día. Te quiero con toda mi alma y con todo mi cuerpo, a veces, en las tardes de lluvia. Pero a las dos de la tarde, o a las tres, cuando me pongo a pensar en nosotros dos, y tu piensas en la comida o en el trabajo diario, o en las diversiones que no tienes, me pongo a odiarte sordamente, con la mitad del odio que guardo para mí.
     
    Luego vuelvo a quererte, cuando nos acostamos y siento que estás hecha para mí, que de algún modo me lo dicen tu rodilla y tu vientre, que mis manos me convencen de ello, y que no hay otro lugar en donde yo me venga, a donde yo me vaya, mejor que tu cuerpo. Tú vienes toda entera a mi encuentro, y los dos desaparecemos un instante, nos metemos en la boca de Dios, hasta que yo te digo que tengo hambre o sueño.
     
    Todos los días te quiero y te odio irremediablemente. Y hay días también, hay horas, en que no te conozco, en que me eres ajena como la mujer de otro. Me preocupan lo hombres, me preocupo yo, me distraen mis penas. Es probable que no piense en tí durante mucho tiempo. Ya ves. ¿Quién podría quererte menos que yo, amor mío?

    Jaime Sabines

    Lectura de Philo para En el aire

           Música de fondo:"Burning Pictures" de Jan A.P. Kaczmarek 

     

    January 01

    El libro de la almohada

     
     
     
    Adoptado por yasuri
     
    Título: El libro de la almohada
     
    Autor: Sei Shonagon
     
    Editorial: Adriana Hidalgo Editora
     
    ISBN: 987-9396-57-X
     
     
    Comentario de yasuri:
     
    Ultimamente me ha dado por la literatura japonesas, y entre una de las joyas que descubrí está este libro: El libro de la Almohada de  Sei Shonagon. Este libro sirvió de imspiración  para la película De Pillow Book.

    Sei Shonagon, la autora de estas palabras, fue una mujer extremadamente culta para su tiempo, y que albergó el privilegio y la voluntad de anotar con gran libertad sus impresiones personales. Con un lenguaje refinado, a veces cínico e incluso pueril, nos devuelve siempre un incisivo retrato del modo de vida y las costumbres japonesas de su tiempo.

    Fragmento:

    "Me encantan las blancas, purpúreas y negras nubes, y las nubes de lluvia cuando las lleva el viento. Es encantador al amanecer ver las oscuras nubes que poco a poco se vuelven blancas. Creo que esto ha sido descrito en un poema chino que dice algo sobre “los tintes que se retiran al amanecer”.