La biliotecaria's profilePapyrumPhotosBlogListsMore ![]() | Help |
|
May 31 El Quadern GrisVía El blog del futuro del libro, descubro, aunque con algo de retraso, una estupenda noticia, especialmente para los catalano-parlantes.
El pasado 8 de Marzo se cumplieron 90 años del nacimiento del dietario que escribiera en su día Josep Pla, y que más tarde sería publicado con el nombre de " El Quadern Gris".
Para celebrar esta efemérides, la Fundació Josep Pla, decidió publicarlo en internet, en formato weblog, con el mismo título. El blog comenzó su andadura el 8 de Marzo, publicando la primera anotación escrita por Pla, el 8 de Marzo de 1918, y actualizándose con el mismo orden cronológico del dietario, aunque en realidad se está utilizando el texto final del libro publicado en 1966, mucho más elaborado.
Aquí podréis disfrutar de la entrevista que Joaquín Soler Serrano hizo a Josep Pla, para el programa de TVE "A fondo" en diciembre de 1976.
Para ir abriendo boca, os dejo el fragmento inicial del dietario, correspondiente a la primera anotación de Pla, fechada el 8 de Marzo de 1918:
"Com que hi ha tanta grip, han hagut de clausurar la Universitat. D’ençà d’aquest fet, el meu germà i jo vivim a casa, a Palafrugell, amb la família. Som dos estudiants desvagats. El meu germà, que és un gran afeccionat a jugar a futbol –malgrat haver-s’hi ja trencat un braç i una cama–, el veig purament a les hores de repàs. Ell fa la seva vida. Jo vaig tirant. No enyoro pas Barcelona i menys la Universitat. La vida de poble, amb els amics que hi tinc, m’agrada.
A l’hora de les postres, a dinar, apareixen a taula una gran plata de crema cremada i un pa de pessic deliciós, flonjo, daurat, amb un polsim de sucre ingràvid. La meva mare em diu:
–Ja saps que avui fas vint-i-un anys?
I en efecte: seria absurd de discutir-ho: avui compleixo vint-i-un anys. Dono una ullada circular. El meu pare menja en silenci, en un estat de perfecta normalitat. La meva mare no sembla pas estar tan nerviosa com sol habitualment. Com que en aquest país només se celebren els sants, la presència del pa de pessic i de la crema em fan malfiar. Em pregunto si han estat elaborats per celebrar realment el meu aniversari o per recordar-me que el balanç dels primers anys és absolutament negatiu, francament magre. Aquest retoc –penso– és tan natural! Tenir fills en forma d’incògnita, de nebulosa, ha d’ésser molt desagradable. La meva frivolitat, però, és tan gran, que ni el problema de consciència plantejat per les llaminadures no és prou per a evitar que trobi el pa de pessic saborosíssim i la crema literalment exquisida. Quan me’n serveixo més, la fredor augmenta d’una manera visible. Vint-i-un anys!
La família! Cosa curiosa i complicada…"
Añadimos El Quadern Gris a la lista "Lecturas en la red"
May 28 La Veneciana - Cuarta entrega
"Stormy" - Fotografía de Botikario
Entretanto, golpeaba a las mujeres e interceptaba mi correspondencia. Un día la encontré examinando una de mis cartas: solía tratar de averiguar por su forma si eran o no de procedencia femenina, lamentándose de su ignorancia, por lo que empezó a estudiar el alfabeto con el propósito (así lo declaró) de abrir todas mis cartas y leer su contenido. No debo omitir hacer justicia a sus cualidades en el cuidado de la casa: tan pronto como la tuve haciendo las veces de donna di governo, los gastos se redujeron a menos de la mitad y todos hacían mejor su tarea; las habitaciones estaban en orden, lo mismo que todos y todo, con excepción de ella. Que Margarita tuviera bastante consideración para conmigo no obstante su modo silvestre de ser es algo que creo por muchas razones. Mencionaré una. Un día de otoño, yendo al Lido con mis gondoleros, nos acometió una tremenda borrasca que hizo peligrar la embarcación; los sombreros se perdieron, la góndola empezó a hacer agua, los remos se extraviaron, el mar se puso turbulento, tronaba y llovía a cántaros, mientras oscurecía y el viento soplaba más y más. A nuestro regreso, después de una denodada lucha, la encontré en las gradas abiertas del Palacio Mocenigo, en el Gran Canal, con sus inmensos ojos negros relampagueando de lágrimas y con su largo cabello oscuro empapado por la lluvia que le caía por sus pechos y el rostro. Estaba completamente expuesta a la lluvia, al tiempo que el viento le agitaba el pelo y el vestido a través de su esbelta y espigada figura, con los relámpagos relumbrando a su alrededor y las olas revolviéndose a sus pies, todo lo que la hacía parecer como Medea apeada de su carruaje, o como la Sibila en medio de una tempestad, y era la única criatura viva en ese instante con excepción de nosotros. Al verme a salvo no se aproximó a saludarme como hubiera sido de esperar, sino que me increpó: «Ah! can' della Madonna, xe esto il tempo per andar' al' Lido?» (¡Ah! Hijo de perra, ¿acaso éste es tiempo para ir al Lido?), corrió hacia la casa y se solazó regañando a los barqueros por no prever el temporale. Los criados me contaron que a Margarita solo le habían impedido subir a un bote para salir en mi búsqueda ya que ningún gondolero del Canal había querido embarcarse en un momento como ése; y fue entonces cuando ella se sentó en aquellas gradas en lo más intenso de la tormenta sin que nadie pudiera sacarla de allí ni consolarla. La dicha de volverme a ver se mezcló con su furia, antojándoseme la idea de Margarita tal si fuera una tigresa con su cachorro recobrado. Pero su reino estaba a punto de concluir. Algunos meses después se volvió completamente ingobernable, y una serie de quejas, muchas falsas, algunas verdaderas, (una favorita no tiene amigas), me decidió terminar con ella de una vez por todas. Le dije serenamente que debía volver a su casa (se había hecho de suficientes provisiones estando a mi servicio), pero rehusó a hacerlo. Me puse firme hasta que terminó marchándose, no sin antes amenazarme con cuchillos y su venganza. Le dije que había visto cuchillos desenfundados antes de conocerla y, que si quería empezar, había un cuchillo y también un tenedor a su disposición sobre la mesa, y que no lograría intimidarme. Al día siguiente, mientras cenaba, Margarita llegó (luego de haber quebrado el vidrio de la puerta que daba al vestíbulo del primer piso) y, avanzando sin vacilar hacia mi mesa, me arrebató el cuchillo que yo tenía en la mano, llegando a cortarme ligeramente el dedo pulgar. Si quería usarlo contra ella o contra mí, no sabría decirlo a ciencia cierta; probablemente contra ninguno de los dos. Pero el hecho fue que Fletcher la tomó de los brazos y la desarmó. Entonces llamé a mis barqueros y les dije que alistasen la góndola y la condujeran de nuevo a su casa, cuidando de que no se hiciera ningún daño durante el trayecto. Parecía del todo serena, y así descendió las escaleras. Volví a mi cena.
Continuará... (La Veneciana - Lord Byron)
May 25 El cuaderno de Noah
Adoptado por Rosa Título: El cuaderno de Noah Autor: Nicholas Sparks Editorial: Salamandra ISBN: 8478886109
Comentario de Rosa: Acabo de terminar de leer El Cuaderno de Noah de Nicholas Sparks, lo tenía en la mesita de noche pendiente de su lectura varios meses y no me apetecía leerlo, es algo que me pasa a veces eso de no tener ganas de leer algo. Me ha encantado, es un canto a lo sencillo, a lo cotidiano, a la vida y sobre todo es un canto al amor, AMOR con mayúsculas, amor imperecedero. Historia de una vida sencilla narrado con sencillez pero que engancha y es imposible dejarlo. He copiado un párrafo que me parece que condensa el espíritu de la novela. A mí me parece que esa filosofia es la que deberíamos tener y así nuestra vida sería más facil, vivir el día y día y disfrutar de las pequeñas cosas que se nos ofrecen " Aprendí algo que hubiera resultado evidente incluso para un niño. Que la vida es sencillamente una colección de pequeñas vidas y que cada una de ellas dura un día. Que debíamos dedicar cada día a buscar belleza en las flores y en la poesía, y a hablar con los animales. Que no hay nada como una jornada empleada en soñar, en disfrutar de la puesta de sol o de la brisa fresca. Pero, sobre todo, aprendí que para mí vivir es sentarme en un banco junto a un viejo río, con la mano en su rodilla, y a veces, en los días buenos, enamorarme ".
May 24 La Veneciana - Tercera entrega
Cuando la vi por primera vez, yo estaba en relazione con la signora Segati que, acompañada de algunas amigas una noche en Dolo, fue lo bastante tonta como para amenazarla, pues los chismosos de la Villeggiatura ya se habían enterado una noche, por los relinchos de mi caballo, de mis andanzas nocturnas para encontrarme con la Fornarina. Margarita retiró su velo (fazziolo) y replicó en un muy explícito veneciano: «Tú no eres su esposa, yo no soy su esposa; tú eres su donna, yo soy su donna, tu esposo es un cornudo y el mío también. Por lo demás, ¿qué derecho tienes tú de reprocharme? Si él prefiere lo mío a lo tuyo, ¿es acaso mi culpa? Si deseas asegurártelo, átalo a las tiras de tu enagua, pero no pienses que me vas a dirigir la palabra sin que te responda solo porque eres más rica que yo». Luego de esta buena muestra de elocuencia (que traduzco tal como me la relatara un circunstante), continuó su camino dejando atrás a una numerosa audiencia con Madame Segati para que considerase a sus anchas el diálogo que habían sostenido. Cuando llegué a Venecia para el invierno ella me siguió. Nunca había tenido una liaison regular con Margarita, pero cada vez que yo llegaba nunca permitía que hubiese otra relación que interfiriera entre nosotros y, como viese que era la favorita, venía muy a menudo. Sin embargo, ella era dueña de una autoestima muy poco ordinaria y, además, intolerante con otras mujeres, a excepción de la Segati, que era, como había dicho, mi amica regular, allá en tiempos cuando llevaba una vida un tanto promiscua, en la que había gran confusión de tocados y pañuelos, y en la que a veces mis criados, mediando en riñas entre ella y otras mujeres, recibían más golpes que agradecimientos por sus esfuerzos pacifistas. En la Cavalchina, en pleno baile de disfraces del último día de carnaval, a donde todo el mundo va, Margarita le arrebató la máscara a Madame Contarini -noble dama por nacimiento y de conducta intachable- por la sencilla razón de haberse apoyado en mi brazo. Usted podrá imaginarse el condenado escándalo que hiciera; pero ésta es solo una de sus travesuras. Hasta que ella peleó con su marido y una noche huyó a mi casa. Le dije que no lo hiciera; respondió que entonces se quedaría tirada en la calle pero que no regresaría. Él la golpeaba (¡oh, mansa tigresa!), gastaba su dinero y descuidaba escandalosamente su Horno. Como ya era medianoche, le permití quedarse y al día siguiente no hubo manera de hacerla partir. Llegó su esposo rugiendo, llorando e implorándole para que regresara. «No», dijo ella. Entonces el marido acudió a la policía y la policía acudió a mí. Yo les dije al esposo y a la policía que se la llevaran; yo no la quería; ella había entrado a mi casa y yo no podía arrojarla por la ventana, pero ahora ellos podían sacarla por allí o por la puerta, si así lo deseaban. Margarita se presentó ante el Comisario y fue obligada a regresar con ese becco ettico (cornudo tísico), como llamaba a ese pobre diablo con tuberculosis. A los pocos días volvió a fugarse. Después de una estupenda maniobra, terminó instalándose en mi casa, real y sinceramente sin mi consentimiento, pero sí gracias a mi indolencia y a la debilidad de mi carácter, porque si me encolerizaba, ella siempre terminaba haciéndome reír con cualquier payasada veneciana; y la gitana sí que conocía muy bien todo eso, tan bien como sus otros poderes de persuasión, y los utilizaba con el mismo tacto y el mismo suceso que todas las mujeres, sin importar su condición, que para ello todas son iguales. Madame Benzone también la tomó bajo su protección y fue entonces que perdió el juicio. Siempre estaba en los extremos, llorando o bien riendo, y se volvía tan feroz cuando se encolerizaba que era el terror de hombres, mujeres y niños, pues tenía las fuerzas de una amazona y el carácter de Medea. Era un animal fino pero completamente indomable. Yo era la única persona que de alguna manera podía controlarla, y cuando ella me veía realmente furioso (me decían que tenía un aspecto más bien salvaje) se apaciguaba. Pero Margarita cometía infinidad de tonterías: con su fazziolo, prenda de las clases inferiores, lucía hermosa, pero ¡ay! anhelaba un sombrero con plumas, y todo lo que yo podía hacer o decir (y yo decía mucho) no lograba detener a esa travesti. Prendí fuego al primero, solo que después me cansé de quemarlos antes que ella de comprarlos, de manera que no tardó en convertirse en todo un espectáculo, pues los sombreros no le iban en absoluto. Luego llevaría sus vestidos con una cola; como una dama, ciertamente; nada le alegraba más que l'abito colla coua o cua (que es el equivalente veneciano a coda o cola), y en vista de que su condenada forma de pronunciar la palabra me hacía reír, se dio por terminada aquella controversia arrastrando Margarita tras de sí esa diabólica cola por todas partes.
Continuará... (La Veneciana - Lord Byron)
May 21 "Cosas nuestras"Gala publica "Cosas nuestras", su libro más sincero.
Título: Cosas nuestras
Autor: Antonio Gala
Editorial: Planeta
ISBN: 9788408079231
páginas: 992
encuadernación: tapa blanda
P.V.P. 39,50 €
"Cosas nuestras" , la última creación de Antonio Gala, será la novedad que el escritor, poeta y ensayista cordobés, aporte a su cita anual con la Feria del Libro de Madrid, que comienza el día 30.
Según define el propio autor, "Cosas nuestras" es el libro más sincero que ha escrito nunca. La obra recoge cuatro de los libros de ensayo más emblemáticos de Gala: "Charlas con Troylo", "En propia mano", "Cuaderno de la dama de Otoño" y "Dedicado a Tobías". Nace en los años 80 y en él muestra su vida y evolución, como si de un album de fotos se tratara. La muerte, el amor, la superstición, su crítica a la mentira o la falsedad de la clase política son algunos de los temas que se tratan en este denso volumen de 992 páginas. Antonio Gala, además, ha anunciado la publicación de una nueva novela que verá la luz el próximo septiembre y a la que ha titulado "Los papeles de agua", protagonizada por una mujer a la que el escritor analiza su corazón fracasado.
May 20 La Veneciana - Segunda entrega
"Due Veneziane" Óleo - Eugene von Blaas
Unas noches después nos volvimos a topar con esas dos muchachas, y esta vez se dirigieron a nosotros más seriamente asegurándonos que era verdad lo que nos habían dicho. Eran primas; Margarita estaba casada y la otra seguía soltera. Como aún dudaba del tipo de relación que empezábamos a trabar, decidí asumir las cosas de otro modo e hice una cita con ellas para la noche siguiente. Hobhouse se había ilusionado con la dama soltera, que era bastante más pequeña en estatura, pero también una joven muy bonita. Ellas llegaron acompañadas de una tercera mujer, un condenado estorbo. La que había encantado a Hobhouse se espantó (no de mi amigo sino de no estar ella casada, ya que aquí ninguna mujer cometerá nada que sea menos que el adulterio), y se terminó esfumando; la mía se incomodó un tanto con las proposiciones que yo le hiciera y quiso tomarse un tiempo para pensarlas. Yo le dije: «Si realmente estás pasando necesidad, te ayudaré sin condición alguna, y podrás hacer el amor conmigo o no según sea tu gusto; eso me resultará del todo indiferente. Pero si no estás en necesidad absoluta, esto es naturalmente una cita y supongo que así lo entendías cuando la acordaste». Ella dijo que no tenía ninguna objeción de hacer el amor conmigo puesto que estaba casada, y que todas las mujeres casadas así lo hacían; sin embargo, su marido era algo salvaje y podía hacerle daño. En resumen, en unas cuantas noches arreglamos nuestros asuntos y por espacio de dos años -durante los cuales tuve más mujeres de las que ahora puedo contar- ella fue la única que mantuvo sobre mí una gran ascendencia que a menudo fue disputada pero nunca destruida. Como ella solía decir públicamente: «No me importa; él podrá tener quinientas, pero siempre regresará a mí». Las razones de ello fueron, en primer lugar, su aspecto: muy morena, alta, el rostro veneciano, ojos negros muy delicados, así como otras cualidades que no necesitan ser mencionadas. Tenía veintidós años y, al no haber tenido nunca hijos, no había estropeado su figura ni ninguna otra cosa, lo que es, se lo aseguro, extremadamente deseable en un clima cálido donde las mujeres crecen relajadas y pastosas, poniéndose regordetas a la hora de procrear. Por lo demás, ella era una veneciana completa por su dialecto, por su forma de pensar, por su catadura; en fin, por todo, incluyendo su ingenuidad y su humor chabacano. Además, no sabía leer ni escribir y no podía importunarme enviándome cartas, salvo en dos ocasiones en las que pagó seis peniques a un escribano de la piazza para que le redactase sendas misivas en un tiempo en que me hallaba enfermo y no podía verla. En otros aspectos, ella era algo brusca y prepotente, es decir, despótica, y se aparecía cuando le venía en gana, sin considerar para nada tiempo, lugar o persona, y si encontraba a mujeres en su camino, las noqueaba.
Continuará... (La Veneciana - Lord Byron)
May 19 Una editorial sobre el tapete
Se dice, se cuenta, se rumorea...
Esther Tusquets ... que Esther Tusquets, tras resistirse durante mucho tiempo a los intentos de compra de su editorial (Lumen) por parte del grupo Bertelsmann (hoy Random House Mondadori), decidió jugarse la empresa a una partida de bridge con un ejecutivo de la multinacional. Obviamente, perdió la partida. Fuente: http://www.clubdelibros.com/ ********* Y después viene cuando buscando una imagen de la protagonista, me encuentro la que aquí veis, gráfica donde las haya, y esta entrevista que concedió el año pasado al diario El País, con motivo de la publicación de su novela ¡Bingo!
May 17 La Veneciana - Primera entrega
Margarita Cogni url de la imagen: http://acuop.club.fr/byron/FemByron.html
Mirad este rostro con expresión de no haber roto nunca un plato... Pues al parecer, según palabras de Lord Byron, detrás de él se escondía una mujer "salvaje como una bruja y feroz como un demonio". Hace unos días, Staglieno me recomendaba la lectura de esta carta-relato, que Lord Byron dirigió a John Murray el 1 de Agosto de 1819. En ella, le narraba al destinatario el tempestuoso romance que mantuvo durante su estancia en Venecia, con Margarita Cogni; una plebeya de veintidos años, esposa de su repostero, apodada por el propio Byron "La Fornarina". Dado que resulta un relato un poco largo, lo iré subiendo por entregas, pero añado la url de la carta completa a la lista "Lecturas en la red" para los impacientes. Aparte de su calidad literaria, me ha divertido mucho ese particular sentido del humor de Byron, esa forma de relatar como... descuidada, de lejos, desde la óptica de quien se dejó amar pero no amó, o de quien, a pesar de sufrir las consecuencias de la visceralidad emocional de una mujer con la que compartió poco más que sexo, alimentó su ego con todas y cada una de sus desproporcionadas, pero a la vez, divertidas reacciones, aunque finalmente acabara poniéndola de patitas en la calle para "recuperar" su salud.
Lord Byron: La veneciana (carta-relato) Ravena, 1ro. de agosto de 1819 Querido Señor: ¡No se alarme! Usted verá defendiéndome alegremente, es decir, si me es dado actuar con el «espíritu», y por espíritu no quiero decir lo que entiende con esa palabra, sino el espíritu de un bulldog cuando se le pellizca o de un toro cuando se le pincha; es entonces cuando ellos realizan su mejor actuación y, puesto que mis Sensaciones ante un ataque son probablemente una combinación feliz de las energías fusionadas de estos amables animales, usted tal vez verá lo que Marral llama «raro deporte», y un buen intercambio de golpes en el transcurso de la controversia. Pero primero debo estar con el humor adecuado, y temo encontrarme ya demasiado lejos de la furia necesaria para dicho propósito, además de haberme ablandado y enervado con el amor y el verano de estos últimos meses. El otro día le escribí al señor Hobhouse prediciéndole que Juan fracasaría completamente o triunfaría del todo; no habrá punto medio: las apariencias no son favorables. Pero, como escribiera usted al día siguiente de la publicación, apenas si se puede decidir qué opinión prevalecerá. Usted parece espantado, e indudablemente tiene toda la razón. Suceda lo que suceda, nunca voy a coquetear de modo alguno con la hipocresía de las masas. Puede que haya habido o no circunstancias que a veces me colocasen en situación de manipular a la opinión pública, pero la opinión pública nunca me ha dirigido a mí ni me dirigirá jamás. No me sentaré «en un trono degradado», así que le ruego coloque en él a los señores Southey o Sotheby, o a Tom Moore o a Horace Twiss; todos ellos estarán encantados con su coronación. Usted ha comprado los dibujos que Harlow hiciera de Margarita y de mí, que por lo demás resultaron bastante caros, según me parece; pero en vista de que desea conocer la historia de Margarita Cogni, se la referiré a continuación, si bien puede resultar un tanto extensa. Su rostro es de la fina casta veneciana de la época antigua y su figura, aunque tal vez demasiado alta, no es menos fina, enmarcada enteramente por el traje nacional. Una noche del verano de 1817, Hobhouse y yo deambulábamos a caballo a lo largo del Brenta, cuando de pronto, en un grupo de campesinos, advertimos la presencia de dos muchachas, acaso las más hermosas que hubiésemos visto desde hacía tiempo. Por aquella época habían sucedido muchas desgracias en el campo, habiendo yo contribuido en aliviar en algo la difícil situación de determinadas personas del lugar. La generosidad produce una gran imagen a muy bajo costo en libras venecianas, y la mía había sido probablemente exagerada, como la de todo inglés. Si ellas repararon en que las mirábamos o no, no sabría decirlo; pero lo cierto es que una de las jóvenes me dijo en veneciano: «Tú que ayudas a otras personas, ¿por qué no piensas también en nosotras?» Volviendo el rostro le respondí: «Cara, tu sei troppo bella e giovane per aver' bisogno del' soccorso mio». Ella contestó: «Si vieras mi choza y mi comida, no dirías eso». Todo lo referido ocurrió medio en serio medio en broma, y no volví a saber de ella por algún tiempo. Continuará... La bibliotecaria.
May 07 Barcelona Poesia 2008Barcelona a punto para vivir siete días de poesía
Las actividades poéticas que se llevarán a cabo en Barcelona entre el 14 y el 21 de Mayo, superarán el centenar en esta edición de Barcelona Poesia.
Un año más, los eventos ya tradicionales como el Festival Internacional de Poesía o los Juegos Florales, se alternarán con otra serie de propuestas como los recitales a cargo de las voces actuales con otras más innovadoras como una atrayente noche en la que podremos disfrutar de la poesía en diversos museos de Barcelona.
Os recomiendo un detenido recorrido por el programa, en el que a buen seguro encontraréis actividades de vuestro interés.
La bibliotecaria.
|
|
|